Protocolos de lectura: «Introducción: Rizoma»



[La historia sin fin (1984), o la evolución aparalela del libro y del mundo.]


Tal como hacemos en el blog dedicado al Antiedipo, vamos a acompañar la lectura del segundo tomo de Capitalismo y esquizofrenia con unos protocolos que traten de mantenerse «al ras de» Tabla de Contenidos del libro (a menudo, no lo lograré). A diferencia del primer tomo (AE), Mil Planicies (MP) parece menos escrupuloso al identificar y enumerar los contenidos. Considerando la densidad del texto, quizá los autores han escatimado orientaciones. Sin embargo, esta austeridad de la tabla de contenidos facilita en cierto sentido la tarea de lectura: permite distinguir con claridad los grandes núcleos temáticos, problemáticos y conceptuales, sin que nos extraviemos en el fárrago de nociones que desbordan el brulote constantemente.

Recomiendo leer el Prólogo a la edición italiana de Mil Planicies, pues ahí Deleuze resume los límites y alcances del AE y MP.


Hago una aclaración borgista: la introducción de MP es un discurso del método de la lectura. Cualquiera que haya aprendido a leer con Borges tiene poco que aprender leyendo «Rizoma». 

Coloco entre paréntesis el número de página según la única versión castellana existente (Pre-Textos, trad. José Vázquez Pérez y Umbelina Larraceleta).

Raíz, raicilla, rizoma. Problemas de los libros. «Raíz, raicilla, rizoma» son tres maneras de relacionarse con un libro, tres modos de considerarlo, tres maneras de leer, tres ejercicios de lectura. Se dice «libro-raíz», «libro-raicilla», «libro-rizoma» pero no son tres tipos de libro, ya que un mismo libro puede ser una, dos o las tres cosas. Lo importante es el afuera del libro, su exterior: cómo se lee y cómo se usa.
Nunca hay que preguntar qué quiere decir un libro, significado o significante, en un libro no hay nada que comprender, tan sólo hay que preguntarse con qué funciona, en conexión con qué hace pasar o no intensidades, en qué multiplicidades introduce y metamorfosea la suya, con qué cuerpos sin órganos hace converger el suyo. (10)
En otros términos, «raíz, raicilla, rizoma» es una tipología lectora y no una «tipología libresca». En la acción de leer, en sus modalidades y condiciones, se producen tanto el objeto leído (que puede ser un libro, una lengua o el cosmos) como el sujeto lector (que puede ser individual, grupuscular o molar; Chomsky, Schreber o Mao). Esto es importante: en la actividad se realizan objeto y sujeto. Ni el objeto (libro) ni el sujeto (lector) preceden al acto de leer/usar. Lo cual no significa que no existan objetos ni sujetos: existen componiéndose en y por las multiplicidades. Estas son las condiciones de aparición, de emergencia, de los objetos y los sujetos; y la filosofía interroga esas condiciones (de la experiencia posible, en Kant; de la experiencia real, en Deleuze): qué modos de existencia implica tal o cual ejercicio de lectura o, en otras palabras, qué maneras de vivir corresponden a qué maneras de pensar. Por todo esto me detendré en cada tipo de lectura explicitando lo que presuponen.

Lectura-Raíz: presupone un principio (Uno) que es origen y fundamento de la realidad. Objetivamente, el Uno establece relaciones biunívocas (cada objeto significa una sola cosa), tal como la raíz pivotante es la referencia obligada de las raíces secundarias. Subjetivamente, el Uno «reflexiona» por lógica binaria (Uno deviene dos, dos devienen cuatro...), tal como la raíz dicotómica (se) divide (todo lo que ella es) en dos mitades. Así, «el libro como realidad natural» (11), como objeto, como cosa, como cuerpo, «es pivotante»: el lomo es la raíz principal mientras que las hojas del libro son las raíces secundarias que remiten al Uno; «el libro como realidad espiritual» (11), como lectura, como palabra, como incorporal, es «imagen», reflejo de la naturaleza, desdoblamiento. Tal distinción entre «natural» y «espiritual» nos permite un esquema: desde esta concepción de la lectura, el sujeto llega después que el objeto, «el espíritu está retrasado respecto a la naturaleza» (11), por eso «el método espiritual» presupone el Uno mientras que «el método natural» dispone del Uno (11). Hay acá un privilegio ontológico concedido al Objeto que relega al Sujeto a cierto «retraso», no obstante se mantiene la complementariedad sujeto-objeto que MP critica. (Esta es la manera de pensar característica de Occidente hasta la revolución copernicana de Kant.) Y las disciplinas que descansan sobre estos presupuestos son el psicoanálisis, la lingüística, el estructuralismo y la informática (11).


Lectura-Raicilla: presupone la abolición del Uno, «la raíz principal ha abortado o se ha destruido en su extremidad» (11). La unidad desaparece de la realidad natural pero es compensada del lado de la realidad espiritual por «una unidad secreta todavía más comprensiva» (11), «la unidad no cesa de ser combatida y obstaculizada en el objeto, mientras que un nuevo tipo de unidad triunfa en el sujeto» (12). El objeto se fragmenta, parece perder el Uno, pero los fragmentos son remitidos a «las leyes de la combinación» (12): ya no hay pivote que funde relaciones biunívocas, ahora hay «ambivalencia» de los objetos; ya no hay dicotomía que dé una lógica binaria, ahora hay «sobredeterminación» de los sujetos. Así, cualquier emergencia fragmentaria «puede ser perfectamente presentada como la Obra total o el Gran Opus» (12). Menciono dos ejemplos que me parece ilustrativos: el Libro de los pasajes, de Benjamin (que no era un «Libro» sino puros «pasajes»), y el cuento «Las listas de Metterling», de Woody Allen (en el que se toman las listas de lavandería del escritor Metterling como parte de su Obra). El problema de este modo de lectura, para MP, consiste en que necesita agregar una dimensión suplementaria (algo además de la multiplicidad) para que la multiplicidad sea tolerada. Por eso MP dirá, inmediatamente, que la multiplicidad no se logra adicionando una dimensión (n+1) sino sustrayéndole la dimensión de lo Uno (n-1). El blanco de ataque acá es nuevamente el estructuralismo pero en sus expresiones en el dominio de la crítica literaria (Barthes) y el marxismo (Althusser).


Lectura-Rizoma: acá se presentan los principios a partir de los cuales conviene leer/pensar, según MP. Desde el punto de vista del rizoma no hay dualismo o complementariedad entre naturaleza y espíritu, entre objeto y sujeto, entre mundo e imagen, entre significaciones y subjetivaciones: hay multiplicidades, y las multiplcidades «son asignificantes y asubjetivas». Estos son sus principios, también llamados «caracteres aproximativos del rizoma»:


1°) Conexión: cualquier punto del rizoma se puede conectar con cualquier otro.

2°) Heterogeneidad: esos puntos pueden ser de cualquier naturaleza (un punto biológico se puede conectar con uno artístico, uno político con uno semiótico o económico, y así).
3°) Multiplicidad: un rizoma es un bloque de devenir (los ejemplos de la marioneta, las ejecuciones de Glenn Gould, la escritura de Von Kleist, son ejemplos de estos bloques).
4°) Asignificancia: un rizoma es irreductible al orden lingüístico, no significa nada o, mejor dicho, siempre significa demasiado.
5°) Cartografía: el mapa muta junto con la experiencia de las multiplicidades, por eso colabora con su construcción.
6°) Calcomanía: el calco fija las multiplcidades en las coordenadas imagen/mundo, sujeto/objeto, etc. El calco es modelo, mientras que el mapa es proceso [processus, no procès].


En esta secuencia, McGyver ilustra
perfectamente el quinto principio:
«El mapa es abierto, conectable en todas sus dimensiones, desmotable, alterable, susceptible de recibir constantemente modificaciones. Puede ser roto, alterado, adaptarse a distintos montajes, iniciado por un individuo, un grupo, una formación social. Puede [...] construirse como una acción política o como una meditación.»



Las direcciones geográficas, Oriente, Occidente, América. Acá lo importante es el tercer término, América (EE.UU., no el continente americano). El texto expone un dualismo entre Oriente y Occidente (23), después invierte los términos (24) y en ambos casos se destaca el «rizoma americano», su «papel de intermediario»: «todo se reúne en América, a la vez árbol y canal, raíz y rizoma» (24). ¿Por qué esta relevancia a los EE.UU.? ¿En qué sentido es lo más rizomático que existe? Copio la cita completa:
todo se reúne en América, a la vez árbol y canal, raíz y rizoma. El capitalismo universal y en sí no existe, el capitalismo está en la encrucijada de todo tipo de formaciones, siempre es por naturaleza neocapitalismo; desgraciadamente inventa una nueva versión oriental y otra occidental, y la transformación de ambas (24).
Habrá que esperar hasta la treceava planicie, «7.000 aJC — Aparato de captura», para desplegar las implicancias de esta suscinta caracterización del capitalismo. [Aunque el AE ya nos adelantó (i) que las clases son el reverso de los rangos y las castas y que (ii) la inmanencia mortífera del capitalismo se rige por la ley de la baja tendencial de la ganancia.] Lo importante es atender a que esa centralidad de los EE.UU. no está dada por el rizoma literario sino que éste se funda en la experiencia vertiginosa propiamente singular del modo de producción capitalista. 

Aclaración: No pretendo reducir las cosas a la economía: primero, porque las investigaciones de Marx no versan sobre «economía» sino que componen una «crítica de la economía política» (es decir, una crítica a la manera burgesa de plantear los problemas relativos a la producción social); segundo, porque son los mismos Deleuze y Guattari quienes apoyan sus investigaciones en las de Marx (como no podía ser de otro modo en una obra que se pretende crítica y que lleva la palabra «capitalismo» en su título). En este sentido, la cita que transcribo a continuación muestra que la fascinación con EE.UU. era compartida. Escribe Marx alrededor de 1864:

En ningún otro país la fluidez del capital, la versatilidad del trabajo y la indiferencia del obrero por el contenido de su trabajo son mayores que en los Estados Unidos de Norteamérica. En Europa, incluso en Inglaterra, la economía capitalista está plagada de y adulterada por reminiscencias feudales. Que en Inglaterra por ejemplo la panadería, la fabricación de calzado, etc., apenas ahora comiencen a ejercerse de manera capitalista, se debe atribuir por entero a la circunstancia de que el capital inglés estaba imbuido de prejuicios feudales de «respetabilidad». Era «respetable» vender negros como esclavos, pero no era «respetable» hacer embutidos, botas o pan. De ahí que toda la maquinaria que, en Europa, somete al modo capitalista de producción los ramos industriales «no respetables», proceda de Estados Unidos. Por lo demás, en ninguna otra parte el individuo es tan indiferente como en los Estados Unidos respecto al tipo de trabajo que lleva a cabo; en ningún otro lugar es tan consciente de que su trabajo le procura siempre el mismo producto: dinero; y en ningún otro país la gente pasa con la misma displicencia por los más dispares ramos de la industria. Esta «versatilidad» de la capacidad laboral se presenta aquí, pues, como una cualidad netamente distintiva del obrero libre, por oposición al trabajador esclavo, cuya capacidad de trabajo es estable y sólo se puede emplear conforme al modo fijado localmente de una vez para siempre.
El «obrero libre» hace mapa con la producción, mientras que el «trabajador esclavo» hace un calco. La fluidez del capital y la versatilidad del trabajo (la diferencia como motor) se conectan en la «indiferencia del obrero». ¿«Indiferencia» ante qué? Ante el mismo producto (la repetición como motor): dinero, equivalente general abstracto, fetiche del fetiche.

Lo Uno y lo Múltiple. «El rizoma no se deja reducir ni a lo Uno y a lo Múltiple» (25), pues el rizoma es la multiplicidad en la cual y por la cual lo Uno y lo Múltiple se constituyen. 


Árbol y rizoma. «Los sistemas arborescentes son sistemas jerárquicos que implican centros de significancia y subjetivación» (21), mientas que el rizoma es la anarquía coronada. Pero este dualismo esquemático cumple un propósito meramente didáctico: «En los rizomas existen estructuras de árbol o de raíces, y a la inversa, la rama de un árbol o la división de una raíz pueden ponerse a brotar en forma de rizoma. La localización no depende aquí de análisis teóricos que implican universales, sino de una pragmática que compone las multiplicidades o los conjuntos de intensidades» (20).

¿Qué es una meseta? «Toda multiplicidad conectable con otras [...] a fin de formar y extender un rizoma» (26).



Referencias bibliográficas

Borges, Jorge Luis. Lo ideal, para mí, sería leer toda su obra, al menos hasta 1960 (El hacedor). Menciono unos textos pero sólo para empezar por algún lado.
—«Sobre los clásicos» y «Nota sobre (hacia) Bernard Shaw», en Otras inquisiciones (1952).
—«Prólogo a la primera edición», en Historia universal de la infamia (1935).
—«Los traductores de las 1001 noches», en Historia de la eternidad (1936).
—«A quien leyere», en Fervor de Buenos Aires (1923).
—«Nota sobre el Ulises en español», en Textos recobrados (1931-1955).
Díaz, Esther. «Para leer "Rizoma"», en Entre la tecnociencia y el deseo (La construcción de una epistemología ampliada), Buenos Aires, Biblos, 2007, pp. 89-108.
Marx, Karl. El Capital. Libro I. Capítulo VI (inédito), trad. Pedro Scaron, México, Siglo XXI, 2001.